jueves, 28 de agosto de 2014

Religión $$$



¿Cuál es la religión más exitosa de la historia? EL DINERO. Piénsalo, es el mayor acto de fe que tenemos los humanos. En pedazos de níquel y papel moneda todos consideran que hay un valor por el cuál intercambias cosas, sin ese auto de fe que le das a ese papel y a ese níquel estos no te servirían de manera práctica para nada. Peor aún, 89% del dinero en los bancos no existe, es virtual, ni siquiera hay oro respaldándolo en alguna bóveda supersecreta y resguardada y aunque lo fuera ¿ese oro qué? ¡Tampoco te sirve para nada! de hecho es mejor usarlo en supercomputadores. Aún más, la palabra crédito tiene el mismo origen etimológico de la palabra "creer" y en eso se basa. El dinero es Dios y Wall Street su profeta, hay toda una serie de ritos (la fila en el banco), mandamientos (invertirás tu dinero en propiedades, gasta ahora y paga después) y pecados capitales (comunismo, igualdad económica, erradicación del hambre).

domingo, 24 de agosto de 2014

El holocausto judío. Auschwitz-Birkenau.



Estuve hace unos días en el lugar que fuera conocido por los alemanes como Auschwitz pero que originalmente se llama Oświęcim, y en medio de ese lugar tuve un sentimiento que creo que muchos de los que niegan el holocausto tienen: sentí un repudio y asco hacia el manejo político de lo sucedido en ese lugar en favor de los actos que está cometiendo el gobierno de Israel actualmente y desde hace unos cincuenta años contra las personas de otras etnias en el actual territorio del estado de Israel.
 
Eran una treintena de personas que portaban banderas de varios países: Alemania (responsable directo de la matanza), Polonia (escenario de la matanza y actual administrador del museo), Austria (fueron guardias y soldados austriacos los que participaron en este campo y antes en el gueto judío y el campo de concentración de Plaszow), Ucrania (gran parte de los celadores del campo eran ucranianos), Estados Unidos (dueño del mundo) y por supuesto Israel (la mayoría de los asesinados en ese lugar eran judíos y eso nadie lo puede negar). Eran también personas representantes de distintas religiones, cristianos, católicos, judíos. Todo era conmovedor y los discursos, incluido el del regente de la ciudad de Oświęcim, eran congruentes; pero entonces el representante de Estados Unidos comenzó su discurso y dijo que las naciones del mundo estaban del lado de Israel y que estarían en contra de los que odiaran a Israel. Fue como un disco rayado este mensaje, dicho de una u otra forma varias veces. Yo me quedé impresionada, ¿no son ese tipo de actitudes de confrontación las que nos llevaron a campos de exterminio como estos? Muchos jóvenes israelíes (portaban banderas y ropas con los colores azul y blanco de Israel) acompañados de soldados del mismo país, lloraban frente al mausoleo dedicado a las un millón quinientos mil víctimas oficiales estimadas de este campo; no podía dejar de pensar que había cierta hipocresía en ese acto y tenía yo unas ganas tremendas de gritarles “¡Pues no lo repitan!”, como para sacar una bandera de Palestina en medio del grito, pero fui respetuosa.

Los que no creen en el holocausto tienen pocas bases para sostener sus afirmaciones, no tienen la oficialidad de quienes lo afirman. Sucede que ponen énfasis en ciertos detalles, el primero de ellos es el número de muertos. Millones más, millones menos, se calcula que murieron cerca de sesenta millones de personas a causa directa de la II Guerra Mundial. Los expertos afirman un dato más aterrador: solo cerca del 10% de esas bajas fueron soldados, el resto fueron civiles inocentes. Eso de por sí ya es injustificable y es un crimen. Al principio, se dijo que en Oświęcim habían muerto seis millones de personas. Con el tiempo la cifra se redujo hasta un millón quinientos mil. Lo cierto es que, comprobados, lo que se dice comprobados, nombres y registro en mano, solo hay 60 000 muertos. Pero debe tomarse en cuenta que gran parte de los archivos fueron destruidos por los alemanes cuando ya veían perdida la guerra (el miedo no nada en burro). Aun así, algunos consideran que un número entre cien mil y seiscientos mil muertos es lo más históricamente y científicamente posible. Los no creyentes del holocausto lanzan estas estadísticas como su mejor argumento y la respuesta que yo puedo dar es que haya sido uno solo… ya es una tragedia infame matar a alguien en nombre de la guerra. En los campos de concentración no solo murieron judíos, también gitanos, polacos, prisioneros de guerra, alemanes disidentes, criminales comunes y cientos de personas que por una u otra razón cayeron en ellos, pero todos eran personas, y ese es el punto. 

Por su parte, los simpatizantes del gobierno de Israel, siguen sosteniendo la cifra de seis millones y el turista se lleva a casa esa cifra sin reparar exactamente lo que significa y comparada con qué. Tomando en cuenta la cifra oficial, la tasa de un millón y medio de muertos en tres años no se compara a la tasa de muertes de algunos de los bombardeos Aliados para recuperar Europa. En algunos bombardeos la cifra de civiles muertos podía alcanzar fácilmente la cifra de cien mil personas en una sola semana. Así, la cifra de Oświęcim no parece ya tan impactante y se debería voltear la indignación a otros actos que hoy continúan impunes y en el anonimato histórico y de ls cuales nadie hace una película. Pero repito, así hubiera sido uno solo, las tragedias no pueden compararse por el número de muertos, sino por lo absurdas de sus causas.

Birkenau o Auschwitz II es una extensa pradera llena de ruinas de lo que eran las barracas, en donde metían a veinte mil personas como si de ganado se tratara. Era una especie de micro-ciudad regida por el miedo a morir. Solo imaginen esa cifra, veinte mil personas, veinte mil historias de vida. Estas personas convivían en la ley del más fuerte, lo siento, las cosas no eran como en “El niño de la pijama de Rayas”. Las camas a raz de suelo eran las destinadas a los niños, viejos o las personas más débiles porque eran las más frías y estaban infestadas de ratas, las camas de la parte alta las tenían aquellos más fuertes y la historia era igual tanto en las barracas de las mujeres como las de los hombres, no había espacio para el honor o la compasión en aquellos campos, los habitantes de esas celdas no tenían porque ser santos. Y es que esas barracas son una mentada de madre a la dignidad humana, están construidas de ladrillo (las que quedan en pie) y muchas otras eran de madera, dormían seis personas por “cama” (en realidad eran conjunto sombrío de tablas frías), y había solo dos estufas para salvarguardar el frío. En el tiempo que fui era otoño y aquello ya era un refrigerador automático, no puedo imaginarme lo aterrador del invierno en ese lugar en medio de una guerra y orden un marcial. Así no necesitabas cámaras de gas, no son necesarias porque la gente se te muere de hambre, de frío, de falta de ganas de seguir viviendo, así no hacen malditas cámaras de gas. Y este es el siguiente jodido punto.

¿Por qué matar judíos? ¿Por qué no? Los que niegan el holocausto olvidan que matar personas por su simple origen étnico, nacionalidad, religión o status social es tan corriente en la historia moderna que no parece descabellado que los alemanes tuvieran también sus piras ardiendo en contra de ciertos grupos humanos. En pleno siglo XXI el proceso se repite y ocurre de forma cínica frente a las cámaras de televisión, que en 1945 no ocurriera un genocidio es pensar de forma muy inocente. Hoy está en duda si usaron cámaras de gas o no, el hecho es un detalle tan espantoso como si un asesino dijera que es menos culpable por usar un arma de fuego y no una motosierra para matar. Suena lógico que los judíos murieran como moscas en ese campo por las enfermedades, las condiciones de vida eran tan lamentables que es fácil dar una cosa por hecho: si un ser humano no te sirve simplemente no te importa. A los alemanes les importaba la gente que pudiera trabajar pero ni a esos realmente los procuraban mantenerlos vivos porque prisioneros y desgraciados sobraban en Europa en ese entonces. Si lograbas sobrevivir al hacinado viaje en tren, te esperaba que te asignaran una barraca, cosa que podía demorar algunos días en los que te la pasabas en la intemperie, como era un campo con problemas de sobrepoblación había algunos que no alcanzaban barracas, y nada pues se quedaban afuera y nadie se preocupaba por ellos, por supuesto morían pronto. No necesitas cámaras de gas en ese entorno y si no las hubo el hecho no pierde su carácter criminal. Algunos dicen que en realidad Hitler nunca ordenó exterminar a los judíos, si eso es cierto ¿lo declaramos homicida imprudencial o cómo? Insisto, son detalles que no alcanzan para eximir a ninguno de los responsables.

Los campos de concentración alemanes son ciertamente los únicos que son usados como atractivo turístico. Otros lugares con historias similares no son empleados de esa forma, de otros sitios cuya historia es demasiado reciente como en Bosnia, el turismo negro está en veremos, pero ciertamente hay algo sospechoso en el hecho y eso te lleva a empezar a configurar la conveniencia política que significa esta tragedia para el gobierno de Israel y sus aliados. Muchos otros países han usado hechos similares en su conveniencia, pero en el caso de Israel justifica su existencia misma y su actuar bélico en contra de otros grupos como los árabes palestinos. Y es ahí donde radica la mierda detrás del holocausto judío. Yo voy en contra de los que dicen que el holocausto nunca ocurrió, me parece que la evidencia histórica es suficiente, y de hecho no creo que el holocausto judío esté sobreestimado, al contrario, considero que está subestimado y que no le hemos dado la importancia que requiere y como prueba está que no hemos logrado integrar ese horror de lo que pasó ahí a las nuevas generaciones porque estas lo repiten. Y si el holocausto judío está subestimado, los otros “holocaustos” o genocidios, están simplemente olvidados, borrados de la memoria de manera grosera, y es nuestra responsabilidad recuperar esa historia para darle su debido peso en la construcción del futuro. En lugar de decir que un hecho es falso porque es el favorito los medios masivos y es el que está prostituido por un gobierno que busca justificar su violencia contra otros, se debería de intentar recuperar la memoria de otros sucesos similares que no reciben tal atención.

Al salir de Auschwitz estaba conmovida, no solté la lágrima fácil por todos los que habían muerto ahí en medio de sufrimientos inimaginables, más si por todos los que todavía están muriendo en campos de concentración solo por ser lo que son y en nombre de ideas basadas en generalidades absurdas y baratas, en fanatísmos infestados de ignorancia y falta de raciocinio. Y aclaro, no soy partidaria de Hamas, de hecho creo que tiene responsabilidad en la muerte de sus propios civiles y que quiere jugar, como el gobierno de Israel juega con el holocausto, a explotar su propia tragedia televisada. Gobiernos aquí y allá, son la misma mierda hasta que demuestren lo contrario, ir por la paz sería buen comienzo; mientras tanto recupero el dato de la cifra de inocentes que mueren por la guerra y deseo a todos aquellos estadistas que juegan con la vida de las personas como si fueran números simples de su capital contable, que un día paguen, si es posible por el mismo acero que ostentan a la hora de declarar guerras que ellos nunca salen a pelear, por todas las muertes de las que son responsables.

miércoles, 20 de agosto de 2014

Lectura de la mano

Entonces a las mujeres se les debe leer la mano izquierda y los hombres la derecha. La línea de la vida indica que tuve una niñez y adolescencia muy conflictiva y difícil, en cierto modo, muy discreto y silencioso, así fue, pero ¿quién no?. Según esto, ahora y hasta pocos años antes de morir tendré mucha buena fortuna. Soy de inteligencia media (acertó), personalidad compleja (¿de verdad?), sólo tendré relaciones cortas y no me casaré pero hay dos niños (supongo son mis sobrinos). Seré medianamente reconocida en mi profesión (más que suficiente). Pero no me quiso decir nada sobre mi longevidad, lo cuál al menos me da esperanzas de que me quede poco tiempo.

Adios

Es la estación central de trenes de Firenze (Florencia, donde todo comenzó); ella no suelta su mano y de vez en vez le abraza; él, que no pasa de los veinte años igual que ella, le dice frases en un italiano bello que no comprendo del todo pero del cual entiendo toda la intención. La amable voz de la estación anuncia la partida del tren, el nuestro, y el maquinista se abre paso con prisa entre los enamorados que estorban en la puerta del primer vagón dándose el último beso. Finalmente, ella sube al vagón, sus manos se separan y ella suelta algo más que las lágrimas; él por su parte, trata de huir rápido del andén, reacción muy masculina para evitar que lo vean llorar, pero no puede, se detiene apenas luego de unos cuantos pasos y la mira por ultima vez a través de la ventana dónde ella también lo mira con las palmas de las manos sobre el cristal. Luego de unos minutos y un pañuelo, ella se sienta en su puesto a lado mío. El tren ya esta en jornada. Pienso en decirle que todo estará bien, que nada puede ser tan malo, que la vida esta llena de estas cosas y que el sol saldrá mañana... pero no puedo porque sólo soy una wallflower observando como estas cosas pasan no solo en las películas. Esto paso en la estación de trenes de Firenze (Florencia, donde todo comenzó).
Y la cosa estuvo así.
 
Al Tlatoani lo elegían los representantes más ancianos de los cuatro barrios de Tenochtitlán, los gobernantes en turno de las ciudades-estado aliadas del imperio y el sumo sacerdote y el jefe del ejército en ese momento. El Tlatoani debía ser parte de la familia real, descendiente de Tenoch, hombre, guerrero notable y con habilidad para el sacrificio humano, además debía matar a sus rivales si se le oponían. Gobernaba hasta su muerte. El pueblo era testigo... el Tlatoani no daba cuentas a nadie aunque ya al final el pueblo apedreó y mató a Moctezuma en medio de la desesperación de la inminente guerra.
 
Luego nuestro gobernante fue igual de místico pero menos romántico, era el rey de España, elegido entre la casa real en turno, podía ser varón o mujer. El rey nombraba al Virrey. Además debía ser ungido por la Iglesia y prometer al pueblo, a través de sus representantes "Justicia". Mención especial eran los Pueblos de Indios y los municipios que si podían elegir a sus gobernantes locales por votación.
 
En 1814, en pleno estallido de Guerra de Independencía es a Morelos a quien se le ocurre aplicar el sistema democrático, basado en la experiencia de las Trece Colonias, de esa forma lo plasma en el plan de Apatzingán. Luego del desliz imperial de Iturbide lo plasmado en el plan de Apatzingan se reproduce en la Constitución de 1824 y ese año tuvimos nuestras primeras elecciones. Nombramos presidente a Guadalupe Victoria quien gobernará por cuatro años.
 
El derecho a voto era limitado, sólo podían votar los hombres mayores de 21 años, que supieran leer y escribir y además sólo votaban por su representante municipal. Este representante era el que votaba por el presidente.
 
En 1828 echamos todo a perder por primera vez, mandamos al diablo a las instituciones y comenzó una etapa conflictiva en la cuál se cambiaron los requisitos del votante, sólo podía votar quien pudiera comprobar que tenía una renta fija, un trabajo establecido. Además nos decantamos varias veces por la nostalgia y el miedo, elegimos varias veces y se le nombró "Su alteza serenísima" a Antonio López de Santa Anna.
 
Tuvieron que llegar dos dictadores para poner orden, Benito Juárez, quien gobernó 14 años y Porfirio Díaz quien gobernó durante más de 30 años. Luego un loco de esos idealistas llamado Francisco I. Madero renovó la necesidad por la democracia y ganó las primeras elecciones democráticas del siglo XX. Fue derrocado menos de un año después por un golpe de estado cobarde e infame. Al terminar la guerra, la democracia fue puta de una oligarquía que se quedaría setenta años en el poder, reprimiendo, desapareciendo personas, arransando rebeliones, dando atole con el dedo, ese fue el PRI y su siglo XX. Todas las gubernaturas las ganaba el PRI, tenía hasta el 98% del control en las cámaras, y ganaba las elecciones para presidente con resultados apabullantes. Quizás la única cosa rescatable de aquellos años fue el 3 de julio de 1955, las mexicanas votamos por primera vez.

Es 1988 el año en que un partido de oposición gana su primera gubernatura, el PAN en Baja California. Es también el año del fraude electoral contra el Ingeniero Cárdenás. Es en esta década de los 80 cuando se comienza a cocinar la que quizás durante mucho tiempo fue, la más confiable institución de los mexicanos: el IFE. En el año 2000 al fin el PRI pierde una elección presidencial, ya con el IFE como árbitro aquello fue histórico. En 2006, luego de terribles irregularidades en un elección cerrada nuestra incipiente democracia pierde color. Es hoy 2012, y en estas andamos, estamos ante la posibilidad de rescatar lo que por derecho es nuestro o echarlo a perder por enésima vez.

El México del más o menos, puede cambiar.

El adjetivo lo tomé de Denisse Dresser, la idea de la discusión con una amiga.
¿Quienes son el México del más o menos? primero digamos quienes no son ese México: Esos más de cincuenta millones de pobres en México no son los del más o menos, esta gente pobre vive oprimida, ya sea en depresión o en medio de la lucha. Muchas veces hacen marchas, plantones o demandas ante la corte de la Haya de las cuales el México del más o menos pocas veces se entera; sino pasa en su calle, el México del más o menos las olvida.
Los miles de mexicanos que viven en la riqueza y la opulencia no son el México del más o menos, son eso sí, quienes se benefician de la apatía y la ignorancia del los habitantes del México del más o menos.
La gente que acostumbra leer libros, que tiene un nivel de instrucción elevado o que simplemente se ha sensibilizado ante las injusticias que se cometen, no son el México del más o menos, estas personas son en cambio aquellas que tratan de despertar a los del México del más o menos. El México del más o menos no lee.
Los criminales no son los del México del más o menos, más bien en estos últimos los criminales encuentran un semillero para los bajos cargos delictivos, los criminales ven en el México del más o menos la cortina de humo perfecta, el cómplice silencioso que jamás se atreverá a decir nada contra los abusos.
¿Entonces quiénes son los del México del más o menos? Veamos, son hombres y mujeres con hijos o sin hijos, en pareja o sin pareja, con la primaria concluida pero raras veces con una licenciatura. Se autodenominan trabajadores, muy chambeadores, pagan sus impuestos y aceptan los aumentos de precios sin quejarse. No alzan la voz por temor a represalias o porque les da simplemente flojera. Les gustan las explicaciones simplistas del mundo, creen que cambiar las cosas es de tontos, como si se tratara de cambiar el destino. Muchas veces sólo ven blanco o negro, si no eres esto necesariamente eres esto otro, si no estás conmigo estás contra mi. Creen que lo que todos los demás deberían hacer es ponerse a trabajar o estudiar (como ellos) y cumplir sus obligaciones, de esa forma el mundo podría realmente mejorar. No conocen la historia del país más allá de los mitos de Hidalgo y la Revolución. Para estas personas una vida mejor sale del sacrificio tipo martir o de entrarle al juego de la corrupción. Predican la palabra respeto a la Benito Juárez pero mantienen vigentes el machismo, la trampa, la astucia y la violencia. Pero principalmente, lo que los delata no es su ignorancia, su desidia o su simplismo, es su miedo... Estas personas tienen algunos pocos bienes, un puestesito ambulante, un coche y un refri', un pequeño restaurante, una tiendita, y cosas por el estilo, siempre hay que comer al día siguiente y como la opresión no es tanta existe el modo de acostumbrarse. Perder eso les da un miedo terrible y ese miedo es el que guía todos sus pasos. una vida llena de precauciones y
Pero pueden cambiar... ¿cómo? En muchos lugares ha sido con la amenaza de un daño sustancial a sus intereses (como en Grecia), otra forma es educando, pero esto ultimo solo tiene efecto luego de que pasa una generación. Pero en algunos casos las ganas de luchar llegan de adentro hacía afuera y son como una oleada que arrasa todo el orden jerárquico y su idea de estabilidad. ¿Un ejemplo? Los estudiantes de la Ibero cuando EPN visitó su recinto. Y de ahí el despertar de conciencias se ha desatado y la tormenta ya es más grande que la de 1968... y seremos millones.

Pueblo fantasma


Padilla, Tamaulipas es uno de los pueblos fantasma más famosos de México. Su negra historia comenzó cuando luego de la independencia se le nombró capital del estado. En 1824 Agustín Iturbide desembarcó en Soto La Marina y se dirigió a Padilla donde estaba el congreso local pues quería explicar su regreso del exilio: Iturbide, exiliado en Italia se había enterado que la Santa Alianza quería ayudar a España a reconquistar la nueva España, Iturbide que en Europa vivía en la pobreza con su familia, regresó, según él, para poner su espada al servicio de la patria ante esta nueva amenaza. Pero el congreso local de Padilla no lo escuchó, en cambio lo capturó y lo fusiló el 19 de julio. Iturbide fue enterrado en el cementerio de Padilla.
 
Años después, en 1831, el general Manuel Mier y Terán, ex-mano derecha de Morelos, había sido designado como comandante de guerra de las tierras de Tamaulipas, que incluía la agitada Texas. El general fue testigo de como EU planeaba anexarse Texas de forma vil y con sus pocos hombres poco podía hacer para detener la inmigración ilegal (lo que son las cosas) de güeros a las tierras texanas. Alarmado, Mier y Terán viajó a la ciudad de México a denunciar el hecho, poco caso le hicieron y regresó a Padilla. Alcanzó a vaticinar en un escrito que EU quería conquistarnos. Luego fue a la tumba de Iturbide, colocó su espada en el suelo con la punta hacía arriba y se dejó caer sobre el hierro filoso, quitándose de esa forma la vida. Había muerto el último insurgente de prestigio, lo iban a postular para presidente.
 
Nadie sabe porque Mier y Terán se quitó la vida justo en la tumba de Iturbide. Algunos lo vieron como el símbolo de la decadencia del país, era él el último héroe de la independencia, el sobreviviente de una época gloriosa. Algunos afirman que tuvo remordimiento, él había autorizado el fusilamiento de Iturbide.
 
Los restos de Iturbide descansaron en paz hasta que Luis Echeverria los mando colocar en la Catedral de México, donde hasta hoy pueden verse. No fue un reacomodo con honores, es que Padilla iba a ser sepultada bajo el agua con la construcción de la presa llamada, lo que son las cosas, Vicente Guerrero. A Mier y Terán lo dejaron ahí.
 
La presa hizo que se construyera Nuevo Padilla en tierras más altas, pero luego vinieron las sequías de los 90 y de la década pasada y la presa hoy es un charco raquítico de agua. El viejo Padilla emergió de la inundación y su iglesia y los cascos de roca de las viejas casas hoy están sobre tierra otra vez.
 
Dicen que el fantasma de Itubide deambula por ahí gallardo en su caballo como buen jinete que era, y el de Mier Y Terán se le ve en el camposanto mirando al norte, donde estaba Texas.

El primer oro de México, renegado.

La primera medalla de oro de México se le debe a dos seres: el general Mariles y a su caballo Arete. Era como hoy en 2012, Londres, pero era 1948. Mariles y Arete se conocieron unos pocos años antes de los Juegos Olímpicos, Arete era chaparro, su oreja estaba mocha (por eso lo de arete) y además era tuerto. El presidente Miguel Alemán ordenó a Mariles no asistir a los Olímpicos con un caballo tan feo y poco apto. El general desobedeció la orden presidencial y se llevó a Arete a la justa. Para entonces el general ya tenía varios enemigos en el ejército, su carácter rebelde no era lo mejor para un hombre de las fuerzas armadas. Llegó a Londres ya con orden de aprehensión.

Mariles y Arete cambiaron la equitación para siempre. Impusieron una nueva técnica (miren a los jinetes en la actualidad, van casi pegados al cuello del caballo, como agachados hacia adelante, esa técnica fue de México para el mundo, antes el jinete iba erguido). La misma reina de Inglaterra les dijo a los mexicanos en la prueba por equipos, "ustedes son un buen equipo, pero les ganaremos", vaya sorpresa que se llevó la reina y todo el mundo. Mariles y Arete ganaron la prueba individual y por equipos. ¡Dos oros de ese caballo tuerto y ese general desobediente! En la premiación no había himno de México, simplemente era impensable que ganara México, por eso no había disco.

Nunca un mexicano ha ganado dos oros más que el general y su caballo. Arete murió en 1956 y sus restos fueron depositados en el terreno donde hoy esta el COM, pero su historia no acabó ahí. Un cabo encontró los restos del caballo mientras se hacía la construcción del COI en 1965, un general le ordenó dejar que los restos del caballo se fueran con el cascajo, pero el cabo desobedeció y fue a ver a Mariles que ya para entonces estaba en la cárcel. Mariles le pidió que enterrara los restos de Arete en otro lugar dónde nadie jamás los encontrara. El cabo obedeció la orden y enterró a Arete en algún lugar del Ajusco. Mariles murió en 1972 en París en la cárcel, lo habían atrapado con mariguana en la ciudad luz. Su muerte no fue aclarada, se dice que lo envenenaron.

Hoy es como en 1948, es Londres, sólo falta un héroe.

Morir rodando

"Los coches, por el contrario, matan, contaminan, endeudan a la población y la confinan a pasar horas de frustración y estrés detenidos en el tránsito." J.P. Proal.

Pero ustedes que usan el automóvil díganme si eso es verdad o es una exageración superflua, háganme saber la lista de bondades que obtienen de sus "demasiados autos".

Cuando llegué a Perugia, la ciudad italiana con la tasa más alta de automóviles por persona de ese país, la gente se reía de mi. Luego de haber hecho todos los días el trayecto de mi casa al instituto en bicicleta y a otros lugares, luego de solo usar el Mini-metro como placer turístico, otros dos compañeros comenzaron a usar bicicleta. El día que llegué nunca en el estacionamiento del lugar donde estudié hubo bicicletas, hoy hay al menos una todos los días.

Y en esta ciudad mía, tan mía, la gente me pregunta si no me da miedo morir andando en bici. Ya no les respondo que muere más gente como peatón o en sus autos año con año por la forma en como maneja la gente de esta ciudad (pagas y te dan el permiso de conducir), prefiero tomar aquello como algo más dramático y respondo:
Afortunada sería de morir haciendo una de las cosas que más me gustan.

¿Juegos Olímpicos?

Yo tengo una olimpiada cada día de mi vida. Si no has hecho deportes no sabes de lo qué te pierdes. En mi caso fui feliz...

Cuando vencí el agua fría y profunda de la Alberca Olímpica cuando tenía cinco años.

El día en que di un salto desde uno de los trampolines de la oscura y aterradora fosa de clavados.

Cada vez que hacíamos salto de columpió inventando acrobacias en esos pocos segundos en el aire.

La vez en que mi papá consoló mis lágrimas luego de que llegué séptima en la "maratón" de mi barrio.

La primera vez (y única) que pude dar una "vuelta de carro".

Cada vez que me inventé un espacio y anoté un gol en esas legendarias "cascaritas" con mis primos.

La primera vez que pude comerle una pieza en el ajedrez a mi tío.

Las veces que volé y caí en la arena para poder seguir manteniendo el "gallito" en el aire en los juegos de badminton del campamento.

La primera vez que tomé una ola montada en una tabla en las playas de Puerto Escondido.

El día que corrí a lado de mi madre y mi hermano mis primeros veinte kilómetros.

La primera vez que llegué a la cima de una montaña luego de horas de ascenso.

Y cada vez que escucho los latidos de mi corazón cuando devoro kilómetros de asfalto sobre mi bicicleta.

Y lo que falta, gracias al deporte soy bella, estoy saludable y me mantengo mentalmente cuerda... de lo contrario hace tiempo que hubiese perdido la cabeza.

¿Olimpiadas? Si, todos los días.

Cielo

El cielo es fácil de describir para mi:
El cielo es el viento cálido del verano pegándome en la cara mientras avanzo sobre el asfalto en mi bicicleta rompiendo el silenció de un prado.
El cielo es estar frente a mi monitor y la hoja de Word en blanco lista para ser llenada con una nueva historia o la hoja en blanco del Ilustrator lista para recibir la virtual tinta y el estallido de colores mientras afuera llueve y mi perro Lobo descansa a mi lado.
El cielo es ese tango bailado de forma tan intensa y apasionada que me borra del mundo por unos minutos.
El cielo es tomar un café mientras platico con mamá.
El cielo es ver desde la cima de una montaña el paisaje junto a mi familia.
El cielo es tocar la cama cuando estoy tremendamente cansada.
El cielo es respirar el aire fresco de la mañana de Pahuatlán o en general de la provincia de mi país.
El cielo es papel y gises para dibujar.
El cielo es la sala de mi casa por la noche y un buen libro o disco.
El cielo es mi Baja California.
El cielo es esperar toda una mañana por una buena ola en Puerto Escondido.
El cielo es una pizza margarita y una copa de vino en Perugia, rodeada de mis queridas amigas de ese lugar.
El cielo es geografía.
El cielo es un modelo de probabilidad con 0.80 de efectividad.
El cielo es un libro de algo que no conozco y debo leer.
El cielo es pasar las horas platicando con mi amiga Milla, o con mi amiga Sandra.
El cielo es tener un proyecto editorial en puerta y estar de rodeada de mi prima, mis amigos y colegas con los que sé que podría lograr lo que sea.
El cielo es la perfección y belleza de un concierto de música de orquesta pero también el ruido atronador de una guitarra eléctrica en un concierto de rock.
El cielo es ese calor que tanto extraño de Cuernavaca.
El cielo es reírme luego de haber logrado algo que todos me decían era imposible.
El cielo es inventarme algo nuevo, en lo que sea, pero algo nuevo y mostrarlo a los demás.
El cielo es una tarde luego de la lluvia en los jardines de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.
El cielo es lo que sigue... lo que viene, ese país o ciudad que no conozco, esos amigos a los que aún no trato, el cielo eres tú, quién habrá de llevarme de la mano al paraíso con tus besos.

Héroes nacionales de fútbol ¿Y los problemas sociales qué?

Mucha gente considera que ser crítico, inteligente o consciente, implica estar alejado de algunas cosas consideradas como cosas del demonio: Telenovelas, música pop, videojuegos, comida chatarra y por supuesto: fútbol.

Como México ganó el oro olímpico en ese deporte y puso el tema de moda puedo hablar con un poco de libertad sobre uno de los pasajes que más me impresionan de la historia modera y que está relacionado con el deporte de las patadas, y lo está desde una forma totalmente contraria a lo que se piensa.

En 1987 un joven equipo Yugoslavo llegaba al mundial juvenil de fútbol celebrado en Chile sin nada que pelear pues todas las apuestas estaban con Brasil (les suena familiar). Esos jóvenes de veinte años eran de todas las regiones de Yugoslovia que hoy son países independientes y según recuerdan ellos mismos, en el horizonte no se veía ninguna guerra. Ellos como equipo eran amigos y eran muy buenos... encabronadamente buenos.

Resulta que ese mundial lo ganaron de calle, eran mágicos según los cánones del futbol, le ganaron a Brasil, Chile (país anfitrión) y a Alemania dos veces (en ese mundo había dos Alemanias). Hubo fiesta nacional en Yugoslavia... la última.

Para el mundial de Italia 1990 la guerra ya estaba a la vuelta de la esquina, pero todavía el mundo alcanzó a ver a Yugoslavia como país y selección. En ese torneo el equipo ya llegaba mermado por el conflicto que se veía venir. Maradona los echó en cuartos de final pero muchos de ellos no regresaron a casa... era ya preferible estar fuera, algunos sabían de amigos que tenían en el ejército que la violencia se venía. De esa forma ficharon por clubes italianos y varios por el Real Madrid.

Pero hubo uno que jugó en su país todavía una temporada más, se llamaba Zvonovimir, jugaba para el equipo de Zagreb de Croacia, y un día de 1991 se jugaba el clásico contra el Estrella Roja, el equipo del gobierno de Belgrado. Los serbios comenzaron a atacar a los aficionados croatas en la tribuna, el partido se detuvo, el gobierno mandó a la policía a reprimir a... ¡los croatas! la policía comenzó a agredir a los aficionados y el caos se hizo. Zvonovimir con ayuda de sus compañeros, comenzó a ayudar a la gente a saltar de las tribunas al campo para ponerse a salvo, afuera se decía que ya había tanquetas, se arrojaban gases lacrimógenos. Pero aún dentro del campo los policías seguían golpeando a los croatas. Entonces, Zvonovir se lanzó a defender a unos de los golpeados, arremetió contra los policías y les lanzó golpes, era un futbolista de uniforme azul en estrategia guerrillera contra seis o más policías, la televisión logró captar parte de aquello y esa imagen quizás no dio la vuelta al mundo, pero la vieron quienes necesitaban verla: El pueblo croata.

Viendo a su capitán batirse contra el enemigo represor el pueblo croata tomó el valor que se requería. Pocos días después ya estaban en guerra por su independencia. Lo que siguió fue uno de los conflictos bélicos más sangrientos y duró casi diez años, limpieza étnica incluida. Casi al término, los mismos serbios se cansaron del loco Milosevic y, lo que son las cosas, pacíficamente lo echaron del poder.

Zvonovimir, es un héroe nacional, más por sus goles por esa imagen que quedó para la historia y que motivó a todo un país. El se fue a Milán y triunfó por más de diez años con los rojinegros. El mundo le conoce mejor por su apellido: Boban. En 1998 jugó el mundial de Francia pero ya con la selección de Croacia, eran libres. Zvonovimir Boban hoy enseña historia en una escuela croata, imaginen tener al héroe de su país dándoles clase.

Se decía que si esa selección yugoslava hubiese permanecido junta, hubiesen ganado la copa del mundo, la guerra, no lo permitió.

Hoy veo a los seleccionados de México muy contentos, pero no veo en ninguno de ellos la inconformidad del resto de sus compatriotas, ni siquiera en Hernández el más letrado de todos ellos se ve un atisbo de que alguno de estos héroes mexicanos puedan un día aprovechar su posición para al menos, expresarse en contra de todo lo indignante que hay en México, como si hizo por ejemplo, la arquera medalla de bronce, Avitia.

La sangre que corrió en las calles de mi colonia.

Ustedes han visitado mi casa y han visto que hay un puente vehícular en el cruce de Tlalpan y Churubusco, para sacar la platica siempre les digo a mis amigos que ese puente tiene una serie de historias trágicas y tristes que hielan la sangre.

Es 1847, el 20 de agosto. Antes estos terrenos eran una gran hacienda, la de los Portales, en dónde está el CNA era un horrible pantano que se extendía todo el Country Club, la calzada de Tlalpan ya existia y Churubusco si era un río y Tlalpan lo cruzaba por un viejo puente de piedra.

Scott ha vencido en Padierna a las fuerzas mexicanas y persigue a Santa Anna hasta donde está el puente, ahí es repelido por las baterías mexicanas. Además, a unos metros está el Convento de Churubusco, fortificado más o menos, a las prisas, por el General Anaya. Scott mira aquello desolado, la toma de la ciudad no será tan fácil, pero no contaba con Santa Anna.

Resulta que la toma de Churubusco comienza muy mal para los estadounidenses, mueren por montones entre las balas mexicanas e irlandesas (ahí, el Batallón de San Patricio). En el puente la cosa no está mejor, pero la fatalidad mexicana hace acto de presencia, los americanos comienzan a avanzar hacía el puente escudados en los cañones que las tropas mexicanas habían olvidado sobre Tlalpan, a la altura de Taxqueña.

Scott quiere apresurar las cosas y manda a algunos incautos a ver si pueden avanzar por el pantano, pero resulta una muy mala idea que los mexicanos aprovechan. Santa Anna, ya replegado en San Antonio Abad, recibe el mensaje de auxilio de Anaya y de Manuel Rincón. ¡Necesitaban parque! Santa Anna duda, como lo ha hecho toda la campaña, en algún momento manda a algunos hombres a reforzar el puente y manda entre prisas las balas para el convento.

En el convento Twiggs, el general encargado por Scott, hace que sus hombres aprovechen las trincheras que los propios mexicanos habían construido pero aún así el asalto toma tintes de hazaña: Si han visto el Convento sabrán a lo que me refiero, es una roca, una mole que descansa firme sobre sus cimientos.

Las balas llegan, pero la maldición es mucha: el calibre es diferente. Los dos generales mexicanos se frustran pero mandan resistir. Irlandeses y mexicanos muestran el ingenio, muerden las balas hasta darles el tamaño adecuado para que entren por el cañón del fusil aunque en ello se destrocen los dientes. Esto retarda cada disparo pero al final, hay disparo.

En el puente los estadounidenses ya están más cerca, finalmente se ordena el asalto a balloneta y la sangre sobre el puente se hace. Los cuerpos de muchos caen al río.

En el convento ya no hay balas, morderlas no es opción. Anaya muestra la bandera blanca. Cuando Twiggs está dentro del convento, frente a Anaya le alaba el valor de los mexicanos. Con coraje y vergüenza Anaya responde: "Si hubiera parque, usted no estaría aquí".

El puente cae, y la lucha se traslada a la hacienda de los Portales, dónde actualmente esta el puente vehicular de Zapata o eje 7. Ahí, los pocos mexicanos que quedaban son acribillados y algunos son fusilados frente a esos portales que le darán nombre a la estación del metro.

Por Tlalpan camina el ejercito norteamericano. Los civiles mexicanos de las ladrilleras y las milpas los ven pasar, hay llanto.

Twiggs manda recoger los cuerpos de los soldados estadounidenses. A los mexicanos se los comerán los buitres. Deja ir a los soldados mexicanos pero les advierte a cada uno una cosa: "Si te veo otra vez en batalla y te capturo, no morirás, te torturaremos."

A los de San Patricio se les fusila a casi todos y a los que no, se les marca la cara con un hierro candente con la "D" de desertor.

Scott decide que entrar por San Antonio Abad puede traer consigo otra de estas batallas onerosas, entonces decide marchar a Tacubaya y ahí lo esperan los cadetes del Colegio Militar. Luego de Chapultepec, Santa Anna huye de la ciudad con todos los generales, el ejercito se va y los civiles ahora son los que disparan a modo de guerrilla. Pero no pasa mucho tiempo y la bandera de Estados Unidos se coloca en el Zócalo capitalino... dicen que de eso, de ese trauma, jamás nos pudimos levantar, y creo que es cierto.

Hoy el puente sigue ahí, es moderno y más ancho, ya no cruza un río sino una grande avenida. El convento es un museo y mi padre cuenta que cuando niño se divertía sacando las balas incrustadas en las paredes de roca.

La guerra y la paz.

Hoy en la mente de algunos mexicanos la violencia es atractiva para terminar de una vez por todas con todas aquellas injusticias que no necesitan gran entendimiento para ser encontradas. Una revolución quieren...
La violencia es muy popular entre quienes no la han experimentado, la guerra no es cosa fácil y no requiere de heroísmo sino de no de mucha sangre fría y un toque de locura perpetua.

Estoy en esta ciudad de Berlín que recuerdos de lo terrible tiene varios, algunos son monumentos, otros son vestigios, restos y, no menos importantes, historias, relatos de esas personas que vivieron la guerra y la división de su país por estúpidas ideologías, ambas, socialismo y capitalismo, que de humanas tienen muy poco y que si tuvieran olor sería muy parecido al de la sangre rancia. Los dictadores y asesinos no tiene ideología, solo herramientas, eso pasó aquí y sigue pasando en otros lados.

Aquí es difícil no sensibilizarse ante los horrores de la guerra cuando te dicen: no tenemos edificios históricos, todo es nuevo, todo es reconstruido. Mención aparte merece la estupidez de las fuerzas aéreas inglesas y estadounidenses de aquellos años que destruían todo sin pensar mucho, las victimas estaban tan lejos que la forma más fácil de matar es bombardear, asesinato a distancia.

En Berlín me siento como en casa: mucho ruido, demasiados autos, gente con prisa y miradas obtusas, individualismo como bandera, metro que asemeja latas de sardinas, muchas calles, caos y poco tiempo. Quizás Berlín solo tenga un poco más de carisma (arte y vanguardia) que las demás capitales, pero adolece y presume de las mismas cosas que las grandes ciudades. En fin es como casa pero, la guerra no tiene mucho de haber ocurrido y sus cicatrices se palpan. Es como una culpa inexpugnable, una sentimiento pesado inunda esta enorme urbe llena de inmigrantes (Hitler debe estarse retorciendo en su tumba pues ahora no solo hay judios, sino turcos, árabes y latinos... que bueno).

Quienes quieran una guerra en México deben de pensarlo dos veces, recuerdo a mi bisabuelo cuando me contaba su participación en la Revolución, su mirada triste. Al fin y al cabo la guerra es el recurso de los que poco pueden proponer y pensar, y se supone que nosotros tenemos muchas ideas y todo eso ¿o no? ¿no?

Cristobal Colón

Los que se celebra el 12 de octubre no es descubrimiento (ahora resulta), pero tampoco un encuentro entre dos culturas o dos mundos, fue más bien EL TROPEZÓN con América.

Y es que resulta que los que cruzaron el estrecho de Bering fueron los verdaderos descubridores de América, pero también los que llegaron por el sur, por el mar, en canoas, pueden adjudicarse el descubrimiento.

Los vikingos no la descubrieron tampoco porque llevaba miles de años de descubierta, lo que hicieron los hijos de Erik el Rojo fue corroborar el descubrimiento pero el problema fue que se lo dijeron a muy pocos y además no se quedaron en América.

Al final, la culpa de todo la tiene MARCO POLO que en plena Edad Media regresó cargado de tesoros de la China, el oro lo menos importante, LAS ESPECIAS, las benditas especias, imaginen la comida más insípida del mundo y de pronto esa explosión de sabor que llegó con las especias de Asia. Simplemente no lo pudieron resistir. Y la ropa, esa tela de seda tan suave, y el lino, que diferencia con la áspera y grosera ropa medieval de entonces.

Colón lo sabía como todos los sabios de su tiempo, la Tierra es redonda. Su afortunada ignorancia fue pensar que el diámetro de la misma era mucho menor de lo que es en realidad. Así fue con los reyes de Portugal, dueños del monopolio de la ruta marítima a Asia, y pues no les interesó la movida. Esto fue afortunado también porque en siete años que duro la espera para ver a los reyes de España (ocupados en su independencia poco tiempo tenían para hablar con un desconocido marino genovés) se descubrió que la carne se podía salar y llevarse en barco sin descomponerse y, lo mejor de todo, se inventó el astrolabio, instrumento fundamental de la navegación hasta el día de hoy.

Entonces Cristobal fue con Fernando, este rey fue la inspiración de Maquiavelo, y años antes de que llegara Colón, había firmado con el rey de Portugal un tratado sobre que la ruta del occidente hacía las Indias, entonces inexistente, tenía que ser exclusiva de España. El rey de Portugal se río de su homónimo español y le concedió la clausula de la ruta inexistente.

Y bueno, Colón partió de Palos en tres barcos llenos de convictos pues eran los únicos, que a cambio de su libertad, se ofrecieron voluntariamente para tan loca aventura. Un mes y días luego de haber partido, Colón se tropezó con América, y que se arranca la globalización que sufrimos y gozamos hasta hoy

Vida de coche

En Ciudad de México, en horas pico, el promedio de velocidad de un automóvil es de 12 km/h, el de una bici 16 km/h. En promedio, los automovilistas pasan 1.5 horas diarias a bordo de sus automóviles. Esto significa que pasan 23 días al año abordo de sus carros. De diez años que vivirán los automovilistas entre 2010 y 2020, uno lo pasaran en su coche. Amenos de que tengas vocación de taxista o chófer, no me parece justo que pierdas un año de tu vida atrapad@ en un espacio de 2X3 m2.

Timbuctú

A unas dios les dio belleza, a otras inteligencia, a otras fortuna y suerte, a muchas más amor, pero a mi me fue dada una curiosidad inusitada.

Allá en el siglo XIX un francés llamado Rene Caillié hizo todo desde su juventud para poder viajar y conocer el mundo. Pertenecía a la raza de los Polo, Cólon, Magallanes, Humbolt o Darwin. Se enfermó varias veces en sus viajes por el África pero al final luego de muchas penurias y viajes llegó a la mítica Timbuctú. Esa ciudad de las Mil y Una Noches era fascinante en la imaginación de los europeos pero Caillié la miró de frente y se dio cuenta de que era poco más que una bella ciudad, nada que ver con las historias de Sherezada.

Mi Timbuctú es el mundo entero. Recientemente me han dado unas ganas tremendas de dejar todo lo que tengo aquí e ir en busca de esa Timbuctú mía, es decir darle la vuelta al mundo. Por supuesto un acto tan irracional supone dejar familia, amigos, carrera y prestigio profesional de lado, todo al diablo por la última oportunidad que tengo de hacer un viaje así. Ya no soy joven, pero tampoco estoy incapacitada por la senectud, es ahora o nunca. O nunca... o ahora.

Terror

La historia de terror del Terror, hace honor a su nombre.

El HMS Terror fue un barco de la armada británica botado en 1813. El barco sirvió para varias expediciones al Ártico y la última fue la de la tragedia. En 1845, al mando de Sir John Franklin, el Terror navegó hacia el norte de América buscando encontrar el paso del norte hacía el Océano Pacífico. Todo iba bien hasta que entraron al estrecho de Lacaster. El Terror fue visto por última vez por un ballenero en la Bahía de Baffin, no se supo nada del barco y su tripulación en años.

Los hechos.
El Terror ingresó al estrecho pero quedó varado por los hielos, el capitán y sus tripulantes decidieron esperar la llegada del verano, este llegó pero fue in verano excepcionalmete corto por lo que el buque nuevamente quedó atrapado en el hielo. No había provisiones para pasar otro año en ese horroroso lugar. Para colmo de males la tripulación estaba siendo envenenada con plomo ya que las latas de alimentos habían sido pedidas de último momento a una pequeña empresa que al hacer todo a las prisas, dejó soldadura de plomo de todas las latas en contacto con los alimentos que contenía. Los hombres comenzaron a tener alucinaciones y a enloquecer (eso ocasiona la intoxicación por plomo). Sin provisiones, se comenzó a practicar el canibalismo.

Finalmente, los supervivientes decidieron abandonar el barco y trataron de llegar por tierra lo más al sur para buscar ayuda, pero fue en vano, uno a uno fueron muriendo entre la desesperación y la locura. Sólo imaginen aquello: el frío, el hambre, el escorbuto, la neumonía y la locura de 129 hombres, todos perecieron.

Las malditas drogas

¿Malditas drogas? No siempre ha sido así. Muchos hoy se rasgan las vestiduras ante el debate de la legalización de las drogas, dicen que sería el desastre, que México no está preparado ni educado, que sería peor, que dios nos ayude. Sin embargo hubo un tiempo en que el mercado de la droga fue legal.

Era 1938 y México se sacó de la manga la expropiación petrolera, las compañías estadounidenses estaban frustradas, le pidieron a Roosevelt que castigara a México, que invadiera México, que nos quemaran vivos a todos los muy malditos mexicanos, pero el presidente estadounidense en cambio nos comenzó a comprar petroleo y fue el primer gran cliente de nuestra naciente Pemex. Sucedía que el presidente estadounidense como estadista se pintaba solo, él ya veía que el problema no era el vecino sino un loco llamado Hitler al que inevitablemente debería enfrentar aunque más de la mitad de la población de su país se oponía a la guerra.

Roosevelt no sólo nos compró petroleo, también nos pidió tanques, rifles, hierro, carbón, obreros y hasta cubetas y jergas, todo para mantener la economía de guerra. Y además, nos pidió: Mariguana que fumar y amapola que inyectar.

Imaginen a un soldado en Normandia que tiene que entrar a esa playa que era sucursal del infierno en medio de 90% de probabilidades de morir por la metralla alemana. Ningún ser sensato y que se diga con instinto obedecería orden tan suicida. ¿Entonces cómo haces que obedezca? distorsiona su realidad ¿cómo? ¡mariguana! Droga para darse valor, para ir a la batalla y soportar la carnicería, para poder ver a tus camaradas sin un brazo, una pierna o sin cabeza y poder seguir avanzando y disparando.

La amapola tenía un uso posterior. Ya estas herido, duele muchisimo, ¿han sentido cuánto duele un disparo o una amputación? La amapola te da un respiro, el dolor se va, hay esperanza... amapola plantada en los campos cercanos a Tepic, Nayarit, para soportar el dolor.

Este negocio duró casi treinta años, guerras no faltaron: Corea, Vietnam, pero luego aparecieron los que comenzaron a denunciar los efectos severos, los terribles daños que causaban esas "cosas" en los jóvenes estadounidenses, ¡maldición la mariguana podía volverlos hippies, rastafaris o algo peor! había el caso lamentable de un pobre joven que en medio de tanta sobredosis había escrito cosas tan estúpidas como "Imagina que no hay países, que la gente vive en paz". El riesgo era demasiado. Así Estados Unidos prohibió la droga en todo, en el ejercito, en el deporte, en las artes, en la calle, en las fiestas, en todo, era, la droga, el peor de todos los males. El cigarro, el alcohol, la comida chatarra, las armas, el hambre, la guerra, la esclavitud y otras suculentas cosas del capitalismo eran solo negocio.

Así que si, cuenta la leyenda que en México una vez las drogas no fueron ilegales, eran tiempos en que a los campesinos se les paga por cultivar las malditas plantas, no había carteles ni cadáveres en cada esquina, pero eran otros tiempos. ¿Ustedes que opinan? ¿que les parecería una tienda con dulces de heroína con la leyenda en su envoltura "Este producto es nocivo para la salud"?

Ciudad de noche

Hoy en la madrugada, mientras casi todos dormían, regresaba de un bar por las calles vacías de mi ciudad, mi enorme ciudad. Había pasado la noche escuchando rock en vivo y como siempre me pasa en esas ocasiones mis sentidos estaban más despiertos, la adrenalina me hacía percibir todo detalle de esas calles vacías abordo de mi bicicleta.

Y entonces sentí que no era tan malo que no hubiese sido yo la más exitosa, la más bonita, la más rica, la más poderosa, la más querida o la más deseada de las mujeres.... en ese momento rodando por esas calles vacías era yo la princesa más feliz de todo el basto universo... solo me bastaban esas calles vacías de mi ciudad, mi enorme ciudad.

Yo

Yo...
La izquierda en lugar de la derecha,
Corazón, no razón,
Utopía en lugar de realismo,
Comida en lugar de dinero,
Libros en lugar de TV
Más letras y menos armas,
Aire libre, no oficinas,
Charla de sobremesa en vez de trabajar horas extra,
El tiaguis, no Wal-Mart,
Café, no refresco y si es refresco, Big Cola, no Coca Cola.
Un cielo con mil estrellas en lugar de un cinco estrellas,
Praga, no París,
Barca, no Real Madrid,
Mi hombre ideal un Robin Hood, no un Donald Trump,
Ocupación en vez de preocupación,
Entusiasmo, no miedo,
Bicicleta, no al coche.
Belleza antes que practicidad,
Diversión, al diablo la rentabilidad.
Color, no lágrimas,
Distancia y aventura, antes que seguridad,
Rock'n roll en lugar de embrutercerme con alcohol,
More guitars, please no guns,
Vida, no insecticidas,
Risas, menos funeral,
Libertad antes que estabilidad.

Al menos, eso creo....